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domingo, 16 de septiembre de 2012

Chistosos nombres científicos de nuevas especies


Una polilla renacentista

16 de septiembre de 2012
Con más de un millón y medio de especies descritas, la verdad es que los biólogos tienen que poner a prueba su imaginación a la hora de poner nombre a tantos seres vivos. Imaginación que en algunos casos les lleva  bautizar con nombres tan extraños como Ytu brutus (un escarabajo), Vampiroteuthis infernalis (un calamar), Orizabus subaziro (un escarabajo con nombre palindrómico) o Abra cadabra (una almeja).
Pero, ¿sabías que existe una polilla que honra al genio renacentista por excelencia? Su nombre no podía ser otro que el de Leonardo davincii.
Bautizada con este nombre en 1965 por el biólogo polaco Stanisław Błeszyński, esta polilla encontrada originalmente en Sudán pertenece a una familia, Crambidae, que cuenta con varios miembros considerados como plagas por atacar plantas de importancia comercial.

miércoles, 4 de julio de 2012

CONOZCAN A "LOLONG"

El cocodrilo más grande del mundo


Foto: RICHARD GRANDE / AFP
(Manila, 3 Julio. AFP) – El cocodrilo de agua salada de más de una tonelada que fue capturado en septiembre pasado en Filipinas y que se sospecha que mató a dos personas fue declarado el más grande del mundo en cautiverio por el Libro Guinness de los Récords.

El animal, un macho de 6,17 metros de largo, apodado “Lolong” fue capturado en septiembre en el pantano de Agusan, en la isla de Mindanao, en el sur de Filipinas, como resultado de dos años de búsqueda tras la muerte de una niña y de la desaparición de un pescador.
“El cocodrilo más grande del mundo en cautiverio es Lolong, un cocodrilo de agua (crocodylus porosus’) que mide 6.17 m” dijo Guinness en su página web.
“Lolong fue pesado en una báscula puente cercana y se calcula que pesa aproximadamente unos 1.075 kilos”, añade Guinness.
El Gobierno local de Bunawan, que tiene bajo custodia al animal, recibió un certificado oficial de Guinness, dijo Welinda Asis Elorde, la responsable de comunicación de la ciudad.
“Se encuentra bien. Creo que ya se ha adaptado al nuevo entorno”, explicó Elorde por teléfono a la AFP.
Al principio Lolong fue alimentado con el equivalente de un 10% de su peso en carne de vaca, cerdo y aves de corral. Pero un experto decidió ponerlo a dieta y alimentarle sólo con entre ocho y 10 kilos de comida a la semana, para que fuera más activo.
El experto también recomendó que los animales se le suministraran con piel y plumas, para ayudarle en la digestión.
“Estuve ahí (en el parque donde está Lolong) ayer y sigue siendo una gran atracción turística. Centenares de personas vienen a verle cada día”, dijo la portavoz de Bunawan.
Antes de Lolong, el récord del cocodrilo en captividad más grande del mundo lo tenía Cassius, un animal australiano de la misma especie de 5,48 metros de largo que pesa casi una tonelada. Desde que le capturaron en 1984, Cassius vive en un parque de una isla frente a la costa de Queensland, en Australia.

Visto en: http://www.noticiasid.com

domingo, 2 de octubre de 2011

Violencia, ¿"sólo" con animales?

En las últimas horas he visto dos imágenes en internet correspondientes a dos noticias actuales. Podría emplear varios adjetivos para describirlas: sobrecogedoras, pavorosas, conmovedoras… Da igual. Es un intento inútil. Ningún calificativo transmitiría la sensación de dolor, aversión e impotencia que secuestra mi ánimo al contemplarlas. El sufrimiento excede a la semántica.


En una aparece sentado un orangután hembra con las extremidades atadas y su cría abrazándose a ella. La madre, con aspecto triste y derrotado (sus expresiones y las nuestras son tan similares), sangra por varias partes de su cuerpo. Ocurrió en un pueblo de Borneo donde la gente la capturó, seguidamente trataron  de ahogarla en una piscina, la golpearon y lapidaron hasta al fin matarla. Su delito: haber sido sorprendida “robando” frutas para alimentar a su hijo.

En la otra se observa una gran cantidad de sacos apilados y cerrados. Todos menos uno, del que asoma la cabeza de un perro incapaz de liberar del costal el resto de su cuerpo. Son fardos llenos de canes y de gatos preparados para ser introducidos vivos en un horno crematorio. La salvaje matanza se está llevando a cabo en Lysychansk (Ucrania), con el objetivo de librar a la ciudad de su presencia de cara a la celebración de la Eurocopa de fútbol en 2012.

Ahora que nos llamen radicales. Que afirmen que nos importan los animales pero no las personas. Que proclamen que esas criaturas carecen de derechos. O adentrándose más en terreno de la hipocresía y la ruindad moral, que se escandalicen por estos episodios los que aceptan y defienden la lidia de toros, el desollado de visones o el triturado de pollitos.

¿Alguien tratará de impedir lo que todavía se esté a tiempo? ¿Alguien condenará y sancionará a los culpables de lo ya irremediable? ¿Alguien tomará medidas para prevenir estas aberraciones? ¿Lo harán la UE, la ONU, la UEFA, o todas esas siglas no esconden más que una pandilla de miserables demasiados atareados y ambiciosos como para ocuparse de estos “asuntillos”?

Este mundo me da asco. Sé al ser humano capaz de grandezas, pero me vence el pesimismo al comprobar cómo delincuentes y sus secuaces detentan el poder. Tal vez les resulte exagerada mi afirmación si los muertos son monos, perros o gatos. Bien, no eran dos las imágenes que vi, sino tres: la tercera es la de una madre que mira hacia el fondo de una pequeña fosa. Allí reposa el cadáver huesudo de su niño de ¿un año, dos? Imposible saberlo cuando mata el hambre.

¿Quién se atreverá a asegurar que todo lo descrito no lo provocan y permiten los mismos? Sólo cuando entendamos que el abuso, la violencia y la injusticia no dependen de la especie de las víctimas sino que siempre lo son, empezaremos a no ser cómplices de todos estos crímenes.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Cachorro deforme, rescatado de la basura, aprende a caminar

Visto en: www.planetacurioso.com

Cuando un animalito nace deforme no hay razón para abandonarlo, ellos merecen vivir y hay que ayudarles. Tal es el caso de Harper una cachorrita de tres semanas, quien ahora puede caminar, a pesar de estar a punto de ser sacrificada.
Erica Daniel de Sanford, Florida, cuenta cómo la encontró: “Un hombre estaba vendiendo cachorrillos, cuando vi una bolsa de basura que se movía, le pregunté qué contenía y me dijo que no le prestara atención. Insistí y al abrir la bolsa, encontré un cachorrito deforme”.

La cachorrita padece de una enfermedad llamada ‘síndrome del cachorro nadador’, en la que la forma plana de su pecho le impedía caminar o sostener su cabecita. Los perros que sufren de esta enfermedad están en una postura que asemeja la de una rana nadando: con el pecho pegado al piso y las patas abiertas. Sus músculos se encuentran tiesos y no pueden moverse.
Erica acudió a un refugio, los veterinarios le dijeron que la única solución era sacrificarla. Ella cuenta que planeó llevarla a su casa esa noche y dejar que sintiera el cariño por primera vez en su vida, antes de que la sacrificaran al siguiente día. Pero algo sorprendente ocurrió esa misma noche.
Erica comenzó a masajear los músculos de Harper, para mitigar el dolor que sentía. Horas después, Harper comenzó a levantar su cabecita y sus patitas comenzaron a aflojarse. Tras varios análisis quedó demostrada que Harper estaba sana y sus órganos funcionaban muy bien. Recibió sesiones de hidroterapia y masajes. Erica dice que Harper es una luchadora, pues ya es capaz de caminar.
¿Que te ha parecido lo que ha hecho Erica por Harper?

Fuente: tvnotas.com.mx

sábado, 20 de agosto de 2011

Toreros y cazadores (o cómo desangrar a quien se ama)



Existe un denominador común entre cazadores y toreros. Es obvio que hay más y su evidencia se ve, se toca, se oye y hasta se huele, porque el miedo y el dolor es lo que tienen: que el cerebro muestra ante ellos una permeabilidad que a todos llega, sólo que algunos únicamente les conceden importancia cuando son propios y desprecian los ajenos. Pero el hecho compartido que motiva este texto resulta especialmente estremecedor y nauseabundo porque encarna la prueba de cómo hay seres humanos que cuando así les conviene, no tienen reparos en echar mano de la perversión moral para degenerar conceptos de por si dignos.


Lidiadores y monteros afirman una y otra vez, sin titubeos ni sonrojos, que ellos aman y respetan a sus víctimas. Por supuesto que no emplean este sustantivo, víctimas, para referirse a ellas, pero como el lenguaje aún siendo moldeable presenta límites a partir de los cuales es inviolable, lo que está claro es que algunas acepciones de este término se ajustan perfectamente a la relación entre un escopetero y un corzo o entre un matador y un toro. Víctimas entonces, no amigos ni adversarios. No disputan un desafío elegido voluntariamente por ambos ni se encuentran en igualdad de oportunidades. No son contrincantes, sino verdugo y condenado con papeles previamente asignados.

Entiendo el amor por activa como el compartir lo bueno y lo malo, generosidad, colaboración, cuidado, tolerancia y cariño demostrado. Por pasiva como admiración, respeto y defensa. Pero ni en una descripción ni en otra me siento capaz de encajar el plomo y el acero como manifestaciones de ese sentimiento. El primero horada y abrasa, el segundo horada y desgarra. Ambos provocan sufrimiento y los dos matan. ¿Respetar es infligir terror y padecimiento?, ¿amar es arrebatar la vida? Sólo un psicópata o un hipócrita sin el menor sentido de la decencia podría proclamar que esos son los sentimientos que le unen a quien no duda en martirizar y asesinar.

Voltaire dijo: “Hay quienes sólo utilizan las palabras para disfrazar sus pensamientos”. Estaba en lo cierto. Cazadores y toreros se ajustan a la reflexión del ilustrado francés. No aman a los animales de cuyo tormento y muerte son responsables porque para ellos constituyen meros instrumentos válidos para obtener un fin. No voy a decir que les produzca placer verles padecer. No, no es eso. Simplemente su miedo o su dolor no les inquieta ni conmueve, al igual que nos pasa cuando se nos rompe el destornillador a los que sí establecemos distinciones entre la utilización de un ser vivo con capacidad para sentir y una herramienta. La diferencia entre unos y otros radica en que nosotros no situamos en la misma categoría a un animal que a un utensilio. Es cuestión de ética. O de sensibilidad. O de raciocinio. De lo que no hay duda es de que sí es un asunto de justicia.

Entiendo, porque así es la naturaleza humana, que actos cargados de degradación necesitan por parte de sus autores o valedores de argumentos que los justifiquen ante la sociedad. Aunque se trate como en este caso de acciones legales. También lo es la pena de muerte en algunos países y eso no la convierte en noble ni en inevitable. Por eso sus defensores enarbolaran mil y una razones para apoyarla, pero al final no dejarán de ser explicaciones torticeras fabricadas a la medida de un fin reprobable por lo cruel y dañino de sus consecuencias. Sí, comprendo que lo hagan, pero no puedo ir más allá porque no cabe – o no debería hacerlo - la empatía ante la violencia ejercida sobre otras criaturas. Tal actitud sólo podría recibir el calificativo de complicidad y entonces, nada nos diferenciaría de los violentos.

Termino con otra frase del Poeta Thomas Stearns Eliot: “Entre la idea y la realidad, entre los actos y el gesto, cae la sombra”. En este caso, la sombra es tortura y sangre, la sombra es dolor y muerte. Porque aunque la idea proclamada sea el afecto y el gesto vendido la admiración, la realidad se llama proyectil y cuchillo, y el gesto puya, banderilla, estoque y puntilla. O viceversa. Poco importa, pues en ambos casos, cazador y torero no son más que despiadados sayones para aquellos a los que juran amar. Qué sobrecogedora combinación de egoísmo, sadismo y falsedad.

viernes, 22 de julio de 2011

¿Qué ocurre cuando le das un dólar a un mono?

Monos Capuchinos

En 2005, un artículo titulado Monkey Business y publicado en el New York Times por Stephen J. Dubner y Steven D. Levitt me hizo comprender a todos aquellos que sostienen que el dinero es la causa de todos los males. Veamos por qué.

El artículo en cuestión trataba sobre el trabajo científico que cierto investigador realizaba con monos capuchinos. Estos primates del nuevo mundo, del tamaño de un bebé, no destacan por su inteligencia; sus dos grandes pasiones en la vida son: comer y el sexo.

La originalidad del trabajo, realizado por este estadounidense hijo de emigrantes chinos y llamado Keith Chen, venía del hecho de que no era biólogo, sino economista. Nuestro protagonista, graduado en Stanford, consiguió la colaboración de una psicóloga de Yale llamada Laurie Santos, y fue en esta última universidad donde ambos se encargaron de enseñar a los capuchinos, con grandes dosis de paciencia, el concepto del dinero.


Como él mismo sostenía: "la idea esencial era darle un dólar a un mono y ver qué hacía". Chen entregaba pequeñas piezas redondas a los monos; después, les mostraban bandejas con hasta 12 elementos (uvas, galletas o malvaviscos) que podían canjear por sus monedas. Pronto los gustos de cada mono quedaron claros.

Más tarde, Chen introdujo el concepto de reducción de precio. Cuando por ejemplo, hacían caer el precio de la gelatina (les daban dos por una sola moneda) los monos compraban menos uvas y destinaban racionalmente más dinero a la gelatina.Poco después Chen les enseñó un par de juegos 'tragaperras'. En uno de ellos, primero le daban al capuchino una uva y luego una moneda que, dependiendo de si caía de cara o cruz, podía hacerles ganar una uva extra. En el segundo de los juegos, al mono comenzaba poseyendo ya la uva extra, que dependiendo del lanzamiento de la moneda podía perder o finalmente comer.
Pese a que el juego es intrínsecamente igual en ambas variedades, los monos demostraron cierta irracionalidad prefiriendo el juego en el comenzaban con las dos uvas a la vista. Para sorpresa de Chen, cuando el experimento se llevó a cabo con humanos, las preferencias irracionales del Homo sapiens resultaron idénticas en casi la misma proporción que las de los capuchinos.

Pero, ¿entendían los monos realmente el concepto de dinero? Para descubrirlo Chen se propuso aprovecharse de su apetito sin fondo. Cuando en un experimento se les dio a los monos pepino cortado en rodajas (hasta ese momento se les daba en cubos) un capuchino intentó hacer pasar su rodaja por una moneda para comprar algo más dulce. ¿El primer mono falsificador? Todo parecía indicar que en efecto los capuchinos conocían el poder del dinero, aunque al parecer desconocían el concepto del ahorro ya que en toda ocasión canjeaban sus monedas de forma inmediata por comida.

Un día Santos descubrió que en ciertos experimentos, los monos hurtaban algunas monedas. Los siete monos participantes compartían un hábitat principal de 21 m3. De tanto en tanto se sacaba a uno de ellos a un reducido hábitat secundario donde se experimentaba con ellos. En una ocasión el mono que se encontraba en el hábitat de experimentos se hizo con una bandeja completa de frutas, la cual lanzó por la ventanita hacia el habitáculo común. Tras eso se fugó siguiendo a la bandeja, como si fuera consciente de que estaba haciendo algo prohibido. En la misma acción, el mono había perpetrado una especie de fuga de la cárcel y atraco al banco.

Durante el revuelo que se originó en el habitáculo principal con la llegada de la bandeja, Chen contempló algo con el rabillo del ojo que le dejó atónito. Recordemos que, el rasgo más definitorio de un capuchino es su insaciable apetito. Sin embargo en un rincón de la jaula el economista vio como una mona aceptaba una moneda de un congénere macho a cambio de un poco de sexo. Tras concluir el acto la hembra canjeó su moneda por una uva. Chen había sido testigo del primer acto de prostitución capuchina de la historia.

Si hay algo cierto es que cuanto más estudiamos a los animales, más se empeñan en recordarnos a cierta especie racional que compra más cuando baja el precio, responde de forma irracional al juego, se olvida de ahorrar, roba cuando puede, y gasta su dinero en comida y, ocasionalmente, en sexo. Seguro que sabéis de qué especie estoy hablando ;-)

Leído en New York Times

jueves, 23 de junio de 2011

Avispas parásitas convierten a mariquitas en sus guardaespaldas zombies

Una avispa parásita se protege de los depredadores haciendo que una mariquita la albergue y se convierta en su "guardaespaldas" manipulándola como a un zombie.
Nuevos estudios revelaron que la avispa hembra Dinocampuscoccinellae deposita sus huevecillos dentro del sistema circulatorio de las mariquitas (Coleomegillamaculata).
La larva se alimenta de los tejidos internos y órganos hasta madurar para después salir a través del abdomen.
Sin embargo, la mariquita no muere, queda parcialmente paralizada y se mantiene sentada sobre el parásito mientras le sirve como capullo.
Los investigadores creen que el veneno de la avispa hace que mariquita se mueva nerviosamente y se contraiga, rechazando así a los depredadores.
Este comportamiento inusual de la mariquita comienza en el punto de que el parásito sale de su cuerpo.

Detalles

La explicación a este comportamiento fue publicada en un artículo publicado en el periódico Biology Letters de la Royal Society Biology.
Los investigadores hicieron pruebas en un ambiente controlado: algunos puestos a la intemperie, otros protegidos entre las piernas de la mariquita muerta y otros entre las piernas de la mariquita viva.
Jacques Brodeur, Maure Fanny y sus colegas de la Universidad de Montreal en Canadá hallaron que el capullo atendido por una mariquita viva eran significativamente menos presa de los enemigos naturales, que aquellos que se encontraban solos o cubiertos por mariquitas muertas.
El equipo de Montreal explicó: "Tanto en el laboratorio y en condiciones de campo, se observó a la ... [mariquita], que está parcialmente paralizado, mostrar un comportamiento de agarre en la parte superior del capullo y contracciones a intervalos irregulares".
"Tenemos la hipótesis de que este comportamiento resulta de asistir a la manipulación de acogida por el parasitoide para convertir la mariquita en un guardaespaldas".
De las mariquitas que se convierten en guardaespaldas de las avispas, los investigadores encontraron que alrededor del 25% se recuperó de la dura prueba.

Costo elevado

Sin embargo, el convertir a la mariquita en un capullo protector tiene un costo elevado para la avispa parásita, según los investigadores.
Observaron que mientras más tiempo mantienen vivas a las mariquitas, se vuelven menos fértiles al llegar a la edad adulta.
La explicación es que el parásito necesita sostener a la mariquita mientras que está en el capullo y además necesita desarrollar los huevos —demandas que compiten y que dependen de los mismos recursos.
Aún no está claro el mecanismo exacto que utilizan para manipular a la mariquita , pero los investigadores suponen que se trata de venenos dejados por la larva en el cuerpo de la mariquita.

Visto en: BBCMundo